Guías para mantener el sitio al día
Todo lo que evita que tu web parezca más vieja de lo que es.
En pocas palabras
Las guías de DustOff explican el mantenimiento web en la práctica: qué contenido revisar y con qué ritmo, cómo hacer una auditoría de contenidos breve, qué cuestan los datos desactualizados y cómo mantener bien los años y los contenidos de temporada.
Por dónde empezar
Si la web lleva tiempo sin revisarse, empieza por aquí. Tres textos y después sabrás qué te toca a ti.
- Checklist de mantenimiento web: lo que hay que revisar de verdadUna checklist honesta de mantenimiento web: qué revisar cada mes, cada trimestre y cada año, con foco en el contenido y no solo en el servidor.
- Cómo encontrar contenido desactualizado en tu propia webDónde suele esconderse el contenido desactualizado, cómo rastrearlo de forma sistemática y los trucos de búsqueda que lo encuentran más rápido.
- Una auditoría de contenido en 30 minutos: la versión cortaUna auditoría de contenido no necesita una hoja de cálculo de 400 filas. Esta versión corta encuentra en media hora lo que de verdad causa problemas.
Ritmo y responsabilidad
El mantenimiento casi nunca falla por falta de habilidad, sino porque nadie se siente responsable.
- ¿Cada cuánto hay que actualizar una web?No todas las páginas necesitan el mismo calendario. Qué contenido revisar cada mes, cuál puede esperar un año y cómo notar que vas con retraso.
- ¿Quién se ocupa de verdad de la web?El mantenimiento web rara vez falla por falta de habilidad, sino porque nadie tiene la responsabilidad asignada. Así se fija un responsable y un ritmo estable.
Los puntos que siempre se quedan viejos
Los clásicos: años, temporadas, horarios, precios, personas, fechas — y todo lo que deja atrás un rediseño.
- Años antiguos en el pie de página y el aviso legalPor qué un «© 2023» en 2026 cuesta más confianza de lo que crees, y cómo mantener siempre correctos los años del pie, los titulares y el aviso legal.
- Contenido de temporada que no se queda cuando termina la temporadaUna oferta navideña en febrero, unas rebajas de verano en noviembre: cómo planear el contenido de temporada para que termine solo, sin quedarse ahí.
- Mantener actualizados horarios, festivos y vacacionesUn horario equivocado cuesta más que un error tipográfico: alguien llega ante una puerta cerrada. Así se mantienen fiables horarios, festivos y vacaciones.
- Cambiar precios sin dejarte ningún sitioLos precios casi nunca viven en un solo sitio. Esta guía muestra dónde se esconden y cómo lograr que un cambio de precio sea de verdad completo.
- Página de equipo y contacto: cuando alguien se vaUn nombre en la página de equipo que ya no trabaja ahí es el tipo de contenido desactualizado más incómodo. Así se mantiene esa página fiable.
- Después del evento: qué pasa con la página del eventoEl evento ya terminó, el anuncio sigue publicado. Así se gestionan los eventos pasados sin tirar la visibilidad que consiguieron.
- Después del relanzamiento: qué queda de la web anteriorUn relanzamiento cambia el aspecto, no las palabras. Esta checklist muestra qué contenido antiguo suele colarse, y cómo encontrarlo antes que las visitantes.
Qué aporta, qué cuesta
Dos textos para el momento en que alguien pregunta por qué esto importa.
- Cuánto cuesta de verdad mantener una webPrecios realistas del mantenimiento continuo de una web: agencia, por horas o hacerlo tú misma, además del coste oculto que casi nadie cuenta.
- Qué hace Google de verdad con el contenido desactualizadoLa actualidad no es un único factor de posicionamiento; actúa por varios canales. Qué hace Google con las páginas antiguas y qué es solo un mito.
Por dónde empezar si hace tiempo que nadie mira
El primer impulso suele ser el equivocado: revisarlo todo de golpe. Eso ocupa una tarde entera, deja una lista larga y después no pasa nada más.
Mejor la ronda pequeña. Toma las cinco páginas que de verdad se visitan — inicio, servicios, precios, contacto, esa subpágina en la que todos hacen clic. Léelas como las leería alguien que aún no te conoce. Todo lo que ya no sea cierto va a una nota. El principio no necesita más.
Los dos tipos de polvo
El polvo técnico es el más conocido: actualizaciones, copias de seguridad, velocidad de carga, enlaces rotos. Para eso hay contratos, herramientas y personas que se ocupan.
El polvo de contenido se queda porque desde fuera nadie lo nota — salvo quien visita la página. Una oferta que terminó en primavera. Un anuncio de algo que ya pasó. Una persona del equipo que hace dos años trabaja en otro sitio. Nada de eso está roto. Simplemente ya no es cierto.
- El polvo técnico se nota — el de contenido no.
- Cambiarlo lleva dos minutos. Notarlo es el trabajo de verdad.
- Quien revisa con frecuencia nunca necesita la gran limpieza.
Un ritmo que se sostiene
Una pasada breve cada mes vence a una revisión a fondo cada año. El motivo es sencillo: una ronda corta encuentra dos puntos y tarda diez minutos. Una ronda anual encuentra treinta y ocupa medio día, así que se aplaza.
Si no quieres acordarte de la fecha, deja que te lo recuerden. Para eso existe DustOff — el aviso llega por correo, con los puntos concretos.
Preguntas frecuentes sobre el mantenimiento de la web
- ¿Cada cuánto debería revisar el contenido de mi web?
- Para la mayoría de webs basta una ronda breve al mes y una mirada más detallada cada trimestre. Si muestras promociones, fechas o precios, conviene revisar cada dos semanas.
- ¿Qué páginas se quedan viejas más rápido?
- Inicio, promociones, fechas, precios, equipo y horarios. Todo lo que lleva una fecha, un número o un nombre envejece más rápido que el texto puramente explicativo.
- ¿Mantenimiento de contenido es lo mismo que mantenimiento técnico?
- No. El mantenimiento técnico es la parte técnica: actualizaciones, copias de seguridad, disponibilidad. El mantenimiento de contenido se ocupa de si lo que aparece sigue siendo cierto hoy. Los contratos técnicos casi nunca cubren esa segunda parte.
- ¿Por dónde empiezo si la web lleva años sin tocarse?
- Por las cinco páginas más visitadas y una nota. Solo después merece la pena una revisión completa de todas las subpáginas.
- ¿Necesito una agencia para esto?
- Para cambiarlo, pocas veces — suele llevar dos minutos en tu propio sistema. La ayuda vale la pena para encontrarlo, porque la propia web nos vuelve ciegos a sus fallos.
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